Las vacaciones son sinónimo de viajes, playa, piscina y actividades al aire libre. Sin embargo, todos estos cambios en nuestra rutina pueden afectar al uso habitual de las lentes de contacto. Mantener una correcta higiene y seguir unas sencillas recomendaciones te ayudará a disfrutar del verano con comodidad y a proteger la salud de tus ojos. Te damos unos consejos para cuidar tus lentillas en vacaciones.
Cuidado con la playa y la piscina
Aunque las lentillas son una opción muy práctica durante las vacaciones, es importante tener precaución cuando estamos en contacto con el agua. Tanto el agua del mar como la de las piscinas pueden contener microorganismos, bacterias y otras sustancias que pueden adherirse a las lentes de contacto y aumentar el riesgo de infecciones oculares.
Si vas a bañarte, lo más recomendable es retirar las lentillas antes de entrar al agua. Si no es posible, utiliza siempre gafas de natación o de buceo bien ajustadas para minimizar el contacto con el agua. Además, si las lentes entran en contacto con el agua, es aconsejable retirarlas cuanto antes y seguir las indicaciones de limpieza adecuadas o sustituirlas por unas nuevas si son de uso diario.
Mantén una buena higiene durante los viajes
Cuando viajamos es fácil relajar algunas rutinas, pero la higiene de las lentes de contacto debe seguir siendo una prioridad. Antes de manipular las lentillas, lávate siempre las manos con agua y jabón y sécalas bien.
Si utilizas lentes reutilizables, recuerda llevar contigo el líquido de mantenimiento adecuado y un portalentes limpio. Nunca reutilices la solución ni rellenes el estuche con líquido nuevo sobre el antiguo. También es recomendable renovar el portalentes periódicamente, ya que puede acumular microorganismos con el paso del tiempo.
Durante los desplazamientos, evita guardar las lentillas en lugares expuestos a altas temperaturas, como el interior del coche, ya que el calor puede alterar las propiedades de las soluciones de mantenimiento.
¿Cuándo es mejor utilizar gafas?
Hay situaciones en las que las gafas pueden ser la opción más segura y cómoda. Por ejemplo, durante largas jornadas en la playa, actividades acuáticas o cuando los ojos están más sensibles debido al viento, la arena o el aire acondicionado.
Además, si notas enrojecimiento, irritación, sensación de cuerpo extraño o molestias al llevar las lentillas, es recomendable retirarlas y utilizar las gafas hasta que los síntomas desaparezcan. Si las molestias persisten, consulta con tu óptico-optometrista o profesional de la salud visual.
Disfruta del verano cuidando tu salud visual
Las lentillas pueden acompañarte durante tus vacaciones sin problemas siempre que sigas unas pautas básicas de higiene y cuidado. Proteger tus ojos, mantener una correcta limpieza y alternar el uso de lentes de contacto y gafas cuando sea necesario te ayudará a disfrutar del verano con una visión cómoda y segura. En Óptica Santa Aurelia estaremos encantados de asesorarte para que tus ojos también disfruten de las vacaciones.
